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-Sí, bueno, y también era demasiado pedir que te molestaras en llamarme y decirme que te habías enredado con un rubio teñido medio gótico que probablemente conociste en el Pandemónium. (Simon)

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alice Mil años atrás, el ángel Raziel mezcló su sangre con la sangre de los hombres y creo la raza de los Nefilim. Mitad angeles, mitad humanos, caminan entre nosostros, invisibles peo onmipresentes. Su misión es protegernos de las fuerzas demoniacas... Ellos son los cazadores de sombras que tambien se encargan de mantener la paz entre los subterraneos (mitad demonios,mitad humanos) conocidos como hombres lobos, vampiros, hadas y brujos... Conoce más de este fantástico mundo haciendo click aqui

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miércoles, 27 de febrero de 2013

PostHeaderIcon Primer Capítulo Princesa Mecánica

  • Princesa Mecánica
Primer Capitulo
  1. Una fila terrible
Cásate en lunes por salud, 
En martes por bienestar
Miércoles el mejor día de todos,
Jueves por cruzas,
Viernes por pérdidas y
Sábado para no tener ninguna suerte. 
–Rima popular. 

–Diciembre es un tiempo afortunado para un matrimonio, –dijo la costurera hablando por entre la boca llena de alfileres, con la facilidad de años de práctica. –Ya que dicen, “Cuando la nieve de diciembre cae rápido, cásate, y el amor verdadero durará”. –Ella colocó un último alfiler en el vestido, y dio un paso atrás. –Ahí está. ¿Qué piensas? Está diseñado en base a uno de los diseños propios de Worth.

Tessa miró su reflejo en el espejo de pie en su habitación. El vestido era de seda de un dorado profundo, como era costumbre para los Cazadores de Sombras, quienes creían que el blanco era el color del luto, y no se casarían de ese color, a pesar de que la Reina Victoria había instituido la moda al hacer justamente eso. Encaje duquesa bordeaba el apretado talle del corpiño y caía desde las mangas.

–¡Es encantador! –Charlotte juntó las manos y se inclinó hacia adelante. Sus ojos café brillando con gusto. –Tessa, el color se ve tan bien en ti.
Tessa se giró y se retorció frente al espejo. El oro ponía un color muy necesario en sus mejillas. El corsé de reloj de arena le daba forma y curvas en todas las partes donde se suponía, y el ángel mecánico alrededor de su garganta la confortaba con su tic tac. Debajo de este, colgaba el pendiente de jade que Jem le había dado. Ella le había puesto una cadena más larga de modo que pudiera usar ambos al mismo tiempo, no dispuesta a dejar ninguno.
– ¿No piensas que quizás el encaje es un poco demasiado adorno?
– ¡Para nada! –Charlotte se sentó de nuevo, con una mano inconscientemente descansando protectora sobre su vientre. Ella siempre había sido demasiado delgada enjuta, en verdad para necesitar un corsé, y ahora que iba a tener un hijo, había comenzado a usar vestidos de té, en los que se veía como un pajarito. –Es el día de tu boda, Tessa. Si hay alguna excusa para ponerse adornos excesivos, es esa. Solo imagínalo.
Tessa había pasado muchas noches haciendo justamente eso. Ella no estaba segura todavía de si ella y Jem se casarían, ya que el Consejo aún estaba deliberando su situación. Pero cuando ella se imaginaba la boda, siempre era en una iglesia, ella marchando por el pasillo central, quizás del brazo de Henry, sin mirar ni a izquierda ni derecha, sino directo al frente hacia su prometido, como una digna novia debería. Jem estaría usando ropa de combate; no del tipo con la que peleaba, sino una especialmente diseñada, al estilo del uniforme militar, para la ocasión: negro con bandas doradas en las muñecas, y runas doradas bordadas, alrededor del cuello y la abertura.
Él se vería tan joven. Ambos eran tan jóvenes. Tessa sabía que era inusual casarse a los diecisiete y dieciocho, pero estaban corriendo contra reloj.
El reloj de la vida de Jem, antes de que terminara.
Puso la mano en su garganta, y sintió la vibración familiar de su ángel mecánico, sus alas raspándole la palma. La costurera la miró con ansiedad. Ella era una mundana, no una Nefilim, pero tenía la Visión, así como todos los que servían a los Cazadores de Sombras.
–¿Le gustaría que se le quitara el encaje, señorita?
Antes de que Tessa pudiera responder, hubo un golpe en la puerta, y una voz familiar.
–Es Jem. Tessa ¿estás ahí?
Charlotte se enderezó de un salto.
–¡Oh! ¡Él no debe verte en tu vestido!
Tessa se quedó ahí atontada.
–¿Por qué no?
–Es una costumbre de Cazadores de Sombras, trae mala suerte! –Charlotte se puso de pie. –¡Rápido! ¡Escóndela detrás del ropero!
–¿El ropero? Pero –Tessa se interrumpió con un quejido cuando Charlotte la cogió de la cintura y la llevó marchando a zancadas detrás del ropero, como un policía con un criminal particularmente resistente.
Liberada, Tessa se sacudió el vestido, y le hizo una cara a Charlotte, y ambas se asomaron por alrededor del mueble, mientras la costurera, después de una mirada de sorpresa, abrió la puerta.

El cabello plateado de Jem apareció en la apertura. Él se veía un poco desarreglado, su chaqueta torcida. Miró alrededor con confusión, antes de que su mirada se posara sobre Charlotte y Tessa, medio escondidas detrás del ropero.
–Gracias al cielo, –dijo. –No tenía idea de a donde se habían ido cualquiera de ustedes. Gabriel Lightwood está abajo, y está haciendo la fila más terrible.

***

–Escríbeles, Will, –dijo Cecily Herondale. –Por favor. Solo una carta.
Will se echó hacia atrás el cabello oscuro, empapado de sudor, y la miró molesto.
–Pon tus pies en posición, –fue todo lo que dijo. Señaló con la punta de su daga. –Ahí, y ahí.
Cecily suspiró, y movió los pies. Había sabido que estaba fuera de posición; lo había estado haciendo intencionalmente, para aguijonear a Will. Era fácil aguijonear a su hermano. Tanto así recordaba sobre él de cuando tenía doce años. Incluso entonces, retarlo a hacer algo, como escalar el techo inclinado de su casa solariega, había resultado en la misma cosa: una flama azul de enojo en sus ojos, una mandíbula tensa, y a veces Will con una pierna o brazo rotos al final de todo.

Por supuesto este hermano, el Will casi adulto, no era el hermano que ella recordaba de la infancia. Había crecido más explosivo y más alejado. Tenía toda la belleza de su madre, y toda la obstinación de su padre - y ella temía que la inclinación de su padre a los vicios, aunque ella solo asumía eso por los susurros entre los ocupantes del Instituto.

–Levanta tu espada, –dijo Will. Su voz tan fría y profesional como la de su institutriz.

Cecily la levantó. Le había tomado algún tiempo el acostumbrarse a la sensación de la ropa de combate contra la piel: la túnica suelta y los pantalones, el cinturón alrededor de su cintura. Ahora se movía en él tan confortablemente como se había movido en el camisón más suelto.
–No entiendo por qué no consideras escribir una carta. Una sola carta.
–Yo no entiendo, como es que no consideras irte a casa, –dijo Will. –Si solo accedieras a regresar a Yorkshire tu misma, podrías dejar de preocuparte sobre nuestros padres, y yo podría arreglar.
Cecily lo interrumpió, habiendo ya escuchado ese discurso mil veces.
–¿Podrías considerar una apuesta, Will?
Cecily estaba ambas satisfecha y un poco decepcionada de ver que los ojos de Will brillaron, justo del modo en que los de su padre siempre hacía cuando se sugería una apuesta entre caballeros. Los hombres era tan fáciles de predecir.
–¿Qué clase de apuesta?
Will dio un paso al frente. Estaba usando ropa de combate; Cecily podía ver las Marcas que se entrelazaban en sus muñecas, la runa de la memoria en su garganta. Le había tomado tiempo el ver las Marcas como otra cosa que desfigurantes, pero ahora estaba acostumbrada a ellas – así como se había acostumbrado a usar el uniforme, a los grandes salones con eco del Instituto, y a sus peculiares habitantes.
Apuntó al muro frente a ellos. Una diana antigua había sido pintada en el muro, en negro: un ojo de buey dentro de un círculo más grande.
–Si le atino al centro de eso, tres veces, tienes que escribirle una carta a Papá y Mamá y decirles cómo estás. Debes decirles de la maldición y por qué te fuiste.
El rostro de Will se cerró como una puerta, del modo en que lo hacía cuando ella hacía esa petición. Pero,
–Nunca vas a atinar tres veces sin fallar, Cecy.
–Bueno entonces no debería ser de mucha preocupación para ti, el hacer la apuesta, William. “Ella usó su nombre completo a propósito. Ella sabía que le molestaba, viniendo de ella, aunque cuando lo hacía su mejor amigo Jem – no, su parabatai; ella había aprendido desde que vino al Instituto que esas eran cosas bastante distintas – Will parecía tomarlo como un término de cariño. Posiblemente era porque aún tenía recuerdos de ella gateando detrás de él sobre piernas regordetas, llamándole Will, Will, tras él, en un galés sin aliento. Ella nunca lo había llamado “William,” siempre solo “Will” o su nombre en galés Gwilym.

Sus ojos se entrecerraron, esos ojos azul oscuro del mismo color que los de ella. Cuando su madre había dicho cariñosamente que Will sería un rompecorazones, cuando creciera, Cecily la había mirado con dudas. Will era todo brazos y piernas entonces, flacucho y desarreglado y siempre sucio. Aunque ella podía verlo ahora, lo había visto cuando entró en el comedor del Instituto y él se puso de pie por la sorpresa, y había pensado: Ese no puede ser Will.


Él había vuelto esos ojos hacia ella, los ojos de su madre, y ella había visto enojo en ellos. No estuvo contento de verla, para nada. Y en donde en sus recuerdos había estado un muchacho flacucho con el cabello negro salvaje, enmarañado como el de un gitano, y hojas en sus ropas, ahora estaba este hombre alto y aterrador en su lugar. Las palabras que quería decirle se disolvieron en su lengua, y lo había igualado, mirada feroz por mirada feroz. Y así había sido desde entonces, Will apenas soportando su presencia como si ella fuera una piedra en su zapato, una molestia constante pero menor.


Cecily respiró profundamente y levantó la barbilla preparándose para tirar el primer cuchillo. Will no sabría nunca las horas que había pasado en su habitación, a solas, practicando, aprendiendo como balancear el peso del cuchillo en la mano, descubriendo que una buena lanzada de cuchillo comenzaba desde atrás del cuerpo. Mantuvo los dos brazos rectos hacia abajo y lanzó su brazo derecho por detrás de su cabeza, antes de lanzarlo y el peso de su cuerpo hacia adelante. La punta del cuchillo estaba en línea con el objetivo. La soltó y chasqueó la mano hacia atrás, jalando un jadeo. El cuchillo se clavó, con la punta en la pared, exactamente en el centro de la diana.
–Uno, –dijo Cecily dándole a Will una sonrisa de superioridad.
Él la miró como de piedra, arrancó el cuchillo de la pared y se lo dio de vuelta. Cecily lo lanzó. El segundo tiro, como el primero voló directamente hacia su objetivo se clavó ahí, vibrando como un dedo burlón.
–Dos, –Cecily dijo en un tono sepulcral.
La mandíbula de Will se apretó, mientras tomaba el cuchillo de nuevo y se lo presentaba. Ella lo tomó como una sonrisa. La confianza fluía a través de sus venas como sangre nueva. Ella sabía que podía hacer esto. Siempre había sido capaz de escalar tan alto como Will, correr tan rápido sostener la respiración tanto tiempo…
Lanzó el cuchillo. Se clavó en su objetivo, y ella saltó en el aire, aplaudiendo, olvidándose por un momento en la emoción de la victoria.
Su cabello se salió de los pasadores y se derramó en su cara; ella lo empujó hacia atrás y le sonrió a Will. “¡Deberás escribir esa carta. Accediste a la apuesta!”
Para su sorpresa, él le sonrió.
–Oh, la escribiré, –dijo. –La escribiré, y entonces la lanzaré al fuego. –Él sostuvo una mano en alto contra su arranque de indignación. –Dije que la escribiría. Nunca dije que iba a enviarla.
El aliento de Cecily salió en un jadeo.
–¡Cómo te atreves a engañarme de esa manera!
–Te dije que no tenías madera de Cazador de Sombras, de otro modo no hubieras sido engañada tan fácilmente. No voy a escribir la carta Cecily, es contra la Ley, y es el fin de esto.
–¡Como si te importara la Ley! –Cecily dio un pisotón y estuvo inmediatamente más molesta que nunca; detestaba a las chicas que daban pisotones.
Los ojos de Will se estrecharon.
–Y a ti no te importa el ser una Cazadora de Sombras. ¿Cómo es esto? Escribiré una carta y te la daré si prometes entregarla en casa tu misma y no regresar.
Cecily se echó atrás. Tenía muchos recuerdos de competencias a gritos con Will, de las muñecas de porcelana que tenía y que él había roto lanzándolas por la ventana del ático; pero también había amabilidad en sus recuerdos - del hermano que había vendado una rodilla herida, o que había vuelto a atar sus listones del cabello cuando se soltaban. Esa amabilidad estaba ausente del Will que estaba de pie frente a ella ahora. Mamá solía llorar por el primer año o dos después de que Will se fuera; ella había dicho, sosteniendo a Cecily contra ella, que los Cazadores de Sombras, le quitarían "todo el amor". Personas frías, le había dicho a Cecily, gente que había prohibido el matrimonio con su esposo. ¿Que podría querer con ellos, su Will, su pequeño?
–No iré, –dijo Cecily, mirando a su hermano hacia abajo. –Y si insistes en que debo, entonces yo… yo…
La puerta del ático se abrió y la silueta de Jem se quedó de pie en la entrada.
–Ah, –dijo, –amenazándose el uno al otro, ya veo. ¿Esto lleva toda la tarde o acaban de comenzar?

–Él comenzó, –dijo Cecily, sacando la barbilla hacia Will, aunque sabía que no tenía sentido. Jem, el parabatai de Will, la trataba con la dulce distante amabilidad reservada para las hermanas pequeñas de los amigos de uno, pero él siempre tomaba el lado de Will. Amablemente pero firmemente, ponía a Will por encima de cualquier otra cosa en el mundo.
Bueno, casi todo. Ella había estado más que sorprendida por Jem cuando había llegado al Instituto por primera vez; él tenía esa inusual belleza fuera de este mundo, con su cabello y ojos plateados y la delicadeza extranjera de sus rasgos. Se veía como un príncipe en un libro de cuentos de hadas, y ella pudo haber considerado el desarrollar un encariñamiento con él, si no hubiera sido tan absolutamente claro que él estaba completamente enamorado de Tessa Gray. Sus ojos la seguían a donde fuera, y su voz cambiaba cuando le hablaba. Cecily una vez escuchó a su madre decir con diversión que uno de los muchachos del vecino, veía a una chica como si fuera "la única estrella en el cielo" y ese era el modo en que Jem miraba a Tessa.

Cecily no lo resentía: Tessa era agradable y amable con ella, si acaso un poco tímida, y con su cara siempre escondida en un libro como Will. Si esa era la clase de chica que Jem quería, ella y él nunca hubieran encajado y entre más tiempo permanecía en el Instituto, más se daba cuenta que tan incómodas hubieran sido las cosas con Will. Él era ferozmente protector de Jem, y él hubiera estado siempre vigilándola en caso de que ella alguna vez angustiara o lastimara a Jem de algún modo. No, ella estaba mucho mejor simplemente quedándose fuera de toda esa situación.
–Sólo estaba pensando en abrigar a Cecily y dársela de comer a los patos de Hyde Park, –dijo Will, haciendo a un lado su cabello húmedo y favoreciendo a Jem con una rara sonrisa. –Podría usar tu asistencia.
–Desafortunadamente, puede que tengas que retrasar tus planes fratricidas un poco más. Gabriel Lightwood está abajo, y tengo dos palabras para ti. Dos de tus palabras favoritas, al menos cuando las pones juntas.

–¿Absoluta simpleza? –inquirió Will. –¿Advenedizo sin valor?
Jem sonrió.
–Viruela Demoníaca, –dijo.
Sophie balanceó la bandeja en una mano con la facilidad de mucha práctica mientras golpeaba en la puerta de Gideon Lightwood con la otra. Escuchó el sonido de un movimiento apresurado y la puerta se abrió. Gideon estaba de pie frente a ella en sus pantalones, tirantes, y una camisa blanca enrollada hasta los codos. Sus manos estaban húmedas, como si se acabara de pasar los dedos rápido por el cabello, que también estaba mojado. Su corazón dio un salto dentro de su pecho, antes de asentarse. Se forzó a si misma a fruncirle el ceño.
–Señor Lightwood, –dijo ella. –He traído los panecillos que solicitó y Bridget le hizo un plato de sandwiches también.
Gideón dio un paso hacia atrás y la dejó entrar en su habitación. Era como todos los otros dormitorios en el Instituto: muebles pesados y oscuros, una gran cama de cuatro postes, una amplia chimenea, y ventanas que en este caso daban hacia el patio abajo. Sophie pudo sentir su mirada sobre ella mientras se movía a través de la habitación para colocar la bandeja en la mesa frente al fuego. Se enderezó y se dio la vuelta hacia él, con las manos dobladas frente a su delantal.
Sophie-," comenzó él.
–Señor Lightwood, –ella interrumpió. –¿Hay alguna otra cosa que necesite?
Él la miró medio rebelde, medio triste.
–Desearía que me llamaras Gideon.
–Se lo he dicho, no puedo llamarle por su nombre de pila.
–Soy un cazador de Sombras, no tengo un nombre de pila. Sophie, por favor. –El dio un paso hacia ella. –Antes de que tomara residencia en el Instituto, pensé que estábamos en buen camino hacia una amistad. Y aun así, desde el día que llegué, has sido fría conmigo.
Las manos de Sophie se fueron involuntariamente hacia su cara. Ella recordaba al Amo Teddy, el hijo de su antiguo empleador, y la manera horrible en que la atrapaba en las esquinas oscuras y la apretaba contra la pared, con manos trepando por su corpiño, murmurándole en el oído de que más le valía ser amigable con él, si sabía lo que era bueno para ella. El pensamiento la llenaba de nauseas incluso ahora.
–Sophie. –Los ojos de Gideon se arrugaron con preocupación en las esquinas.

–¿Qué pasa? Si hay algo malo que yo te haya hecho, algún desliz, por favor dime que ha sido para que pueda remediarlo.
–No hay ningún error, ningún desliz. Es un caballero, y yo una sirvienta; algo más sería una familiaridad. Por favor no me haga sentir incómoda, Señor Lightwood.
Gideon, quien había medio levantado la mano, la dejó caer a su costado. Se veía tan desconsolado que el corazón de Sophie se suavizó. Yo tengo todo que perder, y él no tiene nada que perder, se recordó a sí misma. Es lo que se había dicho más tarde aquella noche, descansando en su angosta cama, con el recuerdo de un par de ojos color tormenta, acosándola en su cabeza.
–Había pensado que éramos amigos, –dijo.
–No puedo ser su amiga.
Él dio un paso adelante.
–¿Que si fuera a pedirte qué…?
–Gideon! –Era Henry, en la puerta abierta, sin aliento, usando uno de sus terribles chalecos a rayas verde con naranja.
–Tu hermano está aquí. Abajo.
Los ojos de Gideon se ampliaron.
–¿Gabriel está aquí?
–Sí. Gritando algo sobre tu padre, pero él no nos dirá más a menos que tú estés ahí. Lo jura. Ven conmigo.
Gideon dudó, sus ojos moviéndose de Henry a Sophie, quien trató de ser invisible.
–Yo...
–Ven ahora, Gideon. –Henry rara vez hablaba con dureza, y cuando lo hacía el efecto era sorpresivo. –Está cubierto en sangre.
Gideon palideció, y alcanzó la espada que colgaba de un set de clavijas dobles en su puerta.
–Estoy en camino.
Gabriel Lightwood se inclinó contra la pared dentro de las puertas del Instituto, su chaqueta no estaba, su camisa y pantalones empapados en escarlata. Afuera, a través de las puertas abiertas, Tessa podía ver el carruaje de los Lightwood, con su flamante ostentación, traído hasta el pie de los escalones. Gabriel debió conducirlo él mismo.
–Gabriel, –dijo Charlotte conciliadora, como si tratara de apaciguar a un caballo salvaje. –Gabriel, dinos que pasó por favor.

Gabriel, alto y delgado, con el cabello café pegajoso con sangre se frotó la cara, con ojos salvajes. Sus manos estaban sangrientas también.
–¿Dónde está mi hermano? Tengo que hablar con mi hermano.

–Está bajando. Envié a Henry a buscarle, y Cyril para que prepare el carruaje del Instituto. Gabriel ¿estás herido? ¿Necesitas un iratze? –Charlotte sonaba tan maternal como si este muchacho jamás la hubiera echado de cabeza desde detrás de la silla de Benedict Lightwood, como si nunca hubiera conspirado con su padre para quitarle el Instituto.
–Es un montón de sangre, –dijo Tessa, presionando. –Gabriel, no toda es tuya ¿o sí? –Gabriel la miró. Era la primera vez, pensó Tessa, que ella lo había visto comportarse con ninguna pose. Era solo un miedo aturdidor en sus ojos confusión.

–No... Es de ellos.
–¿Ellos? ¿Quiénes son ellos? –Era Gideon, bajando con prisa las escaleras, una espada en su mano derecha. Junto con él venía Henry, y Jem y detrás de ellos Will y Cecily. Jem se detuvo en los escalones con sorpresa, y Tessa se dio cuenta de que la había visto con su vestido de novia. Sus ojos se ampliaron pero los otros ya se estaban abriendo paso y estaba siendo arrastrado por las escaleras como una hoja en una corriente de aire.
–¿Padre está herido? –prosiguió Gideon, deteniéndose frente a su hermano. –¿Lo estás tú? –Levantó la mano y tomó la cara de su hermano acunando su barbilla, y volviéndola hacia él. Aunque Gabriel era más alto, la mirada de hermano menor estaba clara en su rostro alivio de que su hermano estuviera ahí, y un brillo de resentimiento hacia su tono autoritario.
–Padre..., –comenzó Gabriel. –Padre es un gusano.

Will dio una corta risotada. Estaba en ropa de combate como si acabara de llegar de la sala de práctica, y su cabello se enredaba húmedo contra sus sienes. No estaba mirando a Tessa, pero ella ya se había acostumbrado a eso. Will difícilmente la miraba a menos que tuviera que hacerlo.
–Es bueno ver que has cambiado tu visión de las cosas, Gabriel, pero esta es una manera inusual de anunciarlo.

Gideon le lanzó a Will una mirada de reproche antes de volverse a su hermano de nuevo.
–¿A qué te refieres Gabriel? ¿Que hizo Padre?
Gabriel sacudió la cabeza.
–Es un gusano, –dijo de nuevo sin entonación.
–Lo sé. Ha traído la vergüenza al nombre Lightwood, y nos mintió a los dos. Avergonzó y destruyó a nuestra madre. Pero no necesitamos ser así con él.
Gabriel se alejó del agarre de su hermano, sus dientes de pronto mostrando una mueca de enojo.
–No estás escuchándome, –dijo. –Es un gusano. Un gusano. Una cosa sangrienta enorme con forma de serpiente. Ya que Mortmain dejó de enviar la medicina, ha estado peor. Cambiando. Esas llagas en sus brazos, comenzaron a cubrirle. Sus manos, su cuello, s-su cara... –Los ojos verdes de Gabriel buscaron los de Will. –Era la viruela, ¿no es así? Tu sabes todo sobre eso, ¿cierto? ¿No eres algo así como un experto?

–Bueno, no hay necesidad de actuar como si yo la hubiera inventado, –dijo Will. –Sólo porque creía en su existencia. Hay recuentos de ello, viejas historias en la biblioteca.
–¿Viruela demoníaca? –dijo Cecily, su cara deshecha con la confusión. –Will, ¿de qué está hablando?
Will abrió la boca, y se ruborizó un poco en las mejillas. Tessa escondió una sonrisa. Habían sido semanas desde que Cecily llegó al Instituto, y aun así su presencia molestaba y enojaba a Will. El no parecía saber cómo comportarse alrededor de su hermana pequeña, quien no era la niña que él recordaba, y cuya presencia él insistía no era bienvenida.

Y aun así, Tessa lo había visto seguir a Cecily con los ojos alrededor de la habitación, con el mismo amor protector en su mirada que veces le prodigaba a Jem. Seguramente la existencia de la viruela demoníaca y el como la adquiría uno, era la última cosa que él quisiera explicarle a Cecily.
–Nada que necesites saber, –murmuró.

Los ojos de Gabriel se fueron hacia Cecily, y sus labios se abrieron con la sorpresa. Tessa pudo notar como tomaba apreciación de Cecily. Los padres de Will debieron haber sido ambos muy hermosos, pensó Tessa, por que Cecily era tan bonita como Will era guapo, y con el mismo cabello negro brillante y sorprendentes ojos azules. Cecily le devolvió la mirada con atrevimiento, su expresión curiosa; debía estarse preguntando quien era este muchacho a quien parecía disgustarle tanto su hermano.

–¿Está Padre muerto? –Demandó Gideon, levantando la voz. –¿Lo ha matado la viruela demoníaca?
–No muerto, –dijo Gabriel. –Cambiado. Lo ha transformado. Hace unas semanas se movió hacia nuestra casa en Chiswick. El no dijo por qué. Entonces hace unos días, se encerró a sí mismo en el estudio. No salía ni siquiera comía. Esta mañana fui al estudio a tratar de levantarlo. La puerta había sido arrancada de sus goznes. Había un... un rastro de algo baboso dirigiéndose hacia el salón. Lo seguí escaleras abajo y hacia los jardines. El miró al rededor a la ahora entrada silenciosa. Se ha convertido en un gusano. Es lo que estoy diciéndote."
–No supongo que sería posible, –dijo Henry en el silencio. –¿él, um, lo pisaste?
Gabriel lo miró con disgusto.
–Busqué alrededor de los jardines. Encontré algo de los sirvientes. Y cuando digo, encontré, algo de ellos, digo exactamente lo que estoy diciendo. Habían sido hechos - hechos pedazos. –Tragó y miro hacia sus ropas sangrientas. –Escuché un sonido, como un chillido o aullido. Me volví y lo vi venir hacia mí. Un enorme gusano ciego, como un dragón salido de una leyenda. Su boca estaba completamente abierta, llena con dientes afilados. Me di la vuelta y corrí hacia los establos. Vino arrastrándose detrás de mí, pero salté en el carruaje y lo conduje por las puertas. La creatura Padre no me siguió. Creo que tiene miedo de que lo vea la población en general.
–Ah, –dijo Henry. –Es demasiado grande para pisarlo, entonces.
–No debería haber corrido, –dijo Gabriel, mirando a su hermano. –Debería haberme quedado y luchado contra la criatura. Quizás razonar con él. Quizás Padre esté ahí en alguna parte.
–Y quizás te hubiera partido a la mitad de una mordida, –dijo Will. –Lo que estás describiendo es la transformación en un demonio, es la última etapa de la viruela.
–Will! –Charlotte levantó las manos. –¿Por qué no dijiste eso?
–Los libros sobre Viruela Demoníaca, están en la biblioteca, ya sabes. –dijo Will con un tono herido. –Yo no estaba evitando a nadie el que los leyera.
–Sí, pero si Benedict iba a convertirse en una enorme serpiente, se pensaría que al menos podrías haberlo mencionado, –dijo Charlotte. –Como un asunto de interés general.
–Primero, dijo Will, –No sabía que iba a convertirse en un gusano gigantesco. La etapa final de la viruela demoníaca es convertirse en un demonio. Podría haber sido uno de cualquier tipo. Segundo, el proceso de transformación toma semanas en ocurrir. Hubiera pensado que incluso un idiota certificado como Gabriel se hubiese dado cuenta y hubiera notificado a alguien.
–¿Notificarle a quien? –preguntó Jem, no sin razón El se había movido más cerca de Tessa a medida que la conversación continuaba. Mientras estaban lado a lado, los dorsos de sus manos se rozaban.
–La Clave. El cartero. A nosotros. A cualquiera, –dijo Will, lanzando una mirada irritada a Gabriel quien estaba comenzando a tomar color de nuevo, y se veía furioso.
–No soy un idiota certificado.
–La falta de certificación difícilmente prueba inteligencia, –Will murmuró.
–Como les dije, Padre se encerró en el estudio durante la semana pasada.
–¿Y no pensaste poner atención especial a eso? –dijo Will.
–Tu no conoces a nuestro padre, –dijo Gideon en el tono de voz plano que usaba a veces cuando las conversaciones sobre su familia eran inevitables. Se volvió de nuevo a su hermano y puso las manos en los hombros de Gabriel, hablando serenamente en tonos mesurados que ninguno de ellos podían escuchar.
Jem junto a Tessa, enganchó su dedo pequeño a través del de ella. Era un gesto de cariño habitual, al que Tessa se había acostumbrado durante los meses pasados, lo suficiente que a veces ella extendía su mano sin pensarlo cuando él estaba parado junto a ella.
–¿Ese es tu vestido de bodas? –preguntó en voz baja.
Tessa se salvó de responder, por la aparición de Bridget, trayendo ropas de combate, y Gideon de pronto volviéndose a todos ellos y diciendo:
–Chiswick. Debemos ir. Gabriel y yo, si nadie más.
–¿Irán solos? –preguntó Tessa, lo bastante sorprendida como para hablar fuera de turno. –Pero ¿por qué no llaman a otros para que vayan con ustedes?
–La Clave, –dijo Will, sus ojos azules con perspicacia. –El no quiere que la Clave sepa sobre su padre.
–¿Tu querrías? –dijo Gabriel acalorado. –¿Si fuera tu familia? –Sus labios se curvaron. –No importa. No es como si tú supieras el significado de la lealtad.
–Gabriel. –La voz de Gideon era de reproche. –No le hables a Will de ese modo.
Gabriel parecía sorprendido, y Tessa difícilmente podía culparle. Gideon sabía de la maldición de Will por supuesto, de la creencia que había causado su hostilidad y sus modales abruptos, como todos en el Instituto lo sabían, pero la historia era privada para ellos, y no se le había dicho a nadie de fuera.
–Iremos con ustedes. Por supuesto que iremos con ustedes, –dijo Jem, dejando la mano de Tessa y dando un paso al frente. –Gideon nos hizo un servicio. No lo hemos olvidado, ¿verdad Charlotte?

–Por supuesto que no, –dijo Charlotte, dándose la vuelta.
–Bridget, la ropa de combate.
–Convenientemente ya estoy en ropa de combate, –dijo Will mientras Henry se quitaba el abrigo y lo intercambiaba por la chaqueta de combate y el cinturón de armas; Jem hizo lo mismo, y de pronto el vestíbulo estaba lleno de movimiento.

Charlotte hablándole tranquilamente a Henry su mano posándose justo sobre su estómago. Tessa miró a otro lado del momento privado, y vio una cabeza oscura inclinarse junto a una clara. Jem estaba al lado de Will con su estela en mano, trazando una runa a un costado de la garganta de Will. Cecily miró a su hermano y frunció el ceño.
–También estoy convenientemente en ropa de combate, –anunció.
Will levantó de golpe la cabeza. Causando que Jem hiciera un molesto sonido de protesta.
–Cecily, absolutamente no.
–No tienes derecho a decirme que sí o no. –sus ojos relampaguearon. –Voy a ir.
Will volteó la cabeza hacia Henry, quien se encogió de hombros a manera de disculpa.
–Ella tiene derecho. Ha sido entrenada por casi dos meses.
–¡Es una niña pequeña!
– Tú estabas haciendo lo mismo a los quince, –dijo Jem tranquilamente, y Will se giró de regreso hacia él. Por un momento todos parecieron contener el aliento, incluso Gabriel. La mirada de Jem sostuvo la de Will, con firmeza, y no por primera vez Tessa tuvo la impresión de que intercambiaban palabras sin pronunciarlas.
Will suspiró y medio cerró los ojos.
–Luego querrá venir Tessa.
– Por supuesto que voy, –dijo Tessa. –Puede que no sea una Cazadora de Sombras, pero también he sido entrenada. Jem no va a ir sin mí.
–Estás en tu vestido de bodas, –protestó Will.
– Bueno, ya que todos lo han visto, no puedo usarlo para casarme con él, –dijo Tessa. –Ya saben, trae mala suerte.
Will gruñó algo en galés - inentendible pero claramente el tono de un hombre derrotado. A través de la habitación, Jem le dirigió a Tessa una ligera sonrisa de preocupación. La puerta del Instituto se abrió entonces, dejando entrar un rayo de luz otoñal hacia el vestíbulo. Cyril estaba de pie en el umbral, sin aliento.
–El segundo carruaje ya está listo, –dijo. –¿Quienes vendrán entonces?

***
Para: Consul Josiah Wayland
De: El Consejo

Querido Señor, 
Como usted sin duda sabe, su mandato como cónsul, después de diez
años, está llegando a su fin. Ha llegado el momento de nombrar un 
sucesor. 
En cuanto a nosotros, estamos considerando seriamente el 
nombramiento de Charlotte Branwell, nacida Fairchild. Ella ha hecho un 
buen trabajo como cabeza del Instituto de Londres y creemos que ella 
tendrá su sello de aprobación ya que fue nombrada por usted después 
de la muerte de su padre. 
Ya que su opinión y estima son para nosotros del valor más alto 
agradeceremos cualquier idea que pueda tener al respecto. 

Suyo con la más alta consideración, 

Victor Whitelaw,
Inquisidor, a nombre del Consejo.



Fuente: Ciudades Mecánicas.
viernes, 11 de enero de 2013

PostHeaderIcon Detalles de Las Crónicas de Bane

Cassie nos ha revelado unos cuentos detalles SOBRE LA FECHA DE SU PUBLICACIÓN y muchos más  vía tumblr:




Básicamente, las Crónicas de Bane nacieron por estar Francia con Maureen Johnson y Sarah Rees Brennan y yo mencionando que la gente me pregunta a menudo por una novela sobre Magnus, pero no sentia como la ''forma de la novela'' encaja realmente a Magnus, aunque yo Quisiera hacer una serie de historias cortas relacionadas pero no tenia tiempo.
Maureen y Sarah ambos habían escrito ensayos para Cazadores de Sombras y Subterráneos, por lo que su dominio sobre todas las cosas de cazadores de sombras y temas relacionados a Magnus tuvo especial cuidado en el momento. Resultó que tenían muchas ideas brillantes historias sobre Magnus, incluyendo lo que sucedió en el Perú, y también lo que sucedió cuando Magnus conoció al padre de Will, y lo que sucedió cuando Magnus conoció a Camille, y lo que sucedió cuando Magnus estaba en un globo de aire caliente y Cómo Magnus descubrió que regalar a Alec por su cumpleaños.


De hecho, estoy esperando todavía algunos detalles - el primer tramo es probable que se parezca más para ABRIL QUE FEBRERO, sólo por la cantidad de tiempo que lleva en producción para que esté listo para AMAZON, y la cantidad de tiempo para crear una portada , etc... Después de que viniesen a cabo aproximadamente cada mes en línea hasta que se han producido diez. En algún momento después de eso, para aquellos que no les gusta leer cosas en línea, estarán juntos en un libro.

Cada tramo tendrá un precio de algo razonable para lo que es, básicamente, una novela corta (en alguna parte entre 1 y 3 dólares supongo) y la cubierta será como un libro normal como Cazadores de Sombras, pero con Magnus, y para la publicación en línea que se romperá en diez secciones, que como cada cuota se libera se unirán para formar un cuadro completo.

Este tipo de proyecto es algo así como un experimento, como — en realidad no hace mucho en la publicación de estos días, pero pensamos que sería una divertida oportunidad de colaborar, de escribir sobre un personaje que les gusta a todos, y experimentar con la ficción de serie, al igual que en , un cuento por entregas. Me siento como si hubiera un placer especial a la lectura de un cuento por entregas que es como ver un programa de televisión con episodios por tramos. Dickens solía escribir en tramos porque sus historias fueron serializadas en revistas (Ditto Conan Doyle), que en realidad no tiene que más, pero sí tenemos el Internet y la publicación en línea.

UN ADELANTO:

'' Tu no puedes decirle a un cliente potencial, esperando un sabio y antiguo mago , que tu ni siquiera estas completamente desarrollado. Magnus había empezado a mentir sobre su edad joven, y nunca abandonó el hábito.
Se hizo un poco embarazoso a veces, cuando se olvidó de lo que le había dicho a mentir a quién. Alguien una vez le había preguntado qué como era Julio César, y Magnus se había quedando mirando durante demasiado tiempo y dijo: "... No es alto.''....''
Fuente: Fans de Cazadores de Sombras
domingo, 5 de agosto de 2012

PostHeaderIcon Jem gana el YA Crush Tourney y Cassie cumple: Adelanto de Princesa Mecánica

En honor a la victoria de Jem en el   YA Crush Tourney cassie nos publico un adelanto de princesa mecánica


Así Jem ganó su torneo de Crush YA contra Magnus. Lo siento, Magnus!Afortunadamente, usted es inmortal por lo que habrá muchos torneos en su futuro.

Desde Jem won, un fragmento de Jem Clockwork Princess:

  • "Asi como will dijo hace un rato" añadió Tessa "que todos los heroes terminan con finales malos y por que el no imagina como alguien quiere serlo de alguna manera"
  • "ah" Jem agarró la mano de tessa firmemente y despues la dejó ir "Will lo ve desde el punto de vista del heroe, no es asi? pero para el resto de nosotros, es una respuesta facil"
  • "es asi?"
  • "Por supuesto que lo es" su voz era ahora casi un susurro "los heroes lo soportan porque los necesitamos, no por su propio bien. Si will....."

Fuente: Cassie Clare
Traduccion: Adiccion CDS
miércoles, 14 de marzo de 2012

PostHeaderIcon Sinopsis de Ciudad de Almas Perdidas


El demonio Lilith ha sido destruído y Jace ha sido liberado de su captividad. Pero cuando los Cazadores de Sombras llegan para rescatarle, solo encuentran sangre y cristales rotos. No solo está el chico al que Clary ama desaparecido - también lo está el chico que ella odia, Sebastian, el hijo de su padre Valentine: un hijo determinado a llevar a cabo con lo que su padre falló, y poner a los Cazadores de Sombras de rodillas.

Ninguna magia que la Clave pueda realidad puede localizar a ninguno de los chicos, pero Jace no puede mantenerse lejos - no de Clary. Cuando se encuentran de nuevo Clary descubre el horror que la muerte mágica de Lilith ha forjado - Jace ya no es el chico al que ella amaba. Él y Sebastian están unidos el uno al otro, y Jace se ha convertido en lo que más temía: un verdadero sirviente de la maldad de Valentine. La Clave está determinada a destruir a Sebastian, pero no hay manera de dañar a un chico sin destruir al otro. ¿Dudarán los Cazadores de Sombras en matar a uno de los suyos?

Solo una pequeña banda de los amigos de Clary y Jace y familiares cren que Jace todavía puede ser salvado - y que el destino del futuro de los Cazadores de Sombras puede depender de esa salvación. Deben desafiar a la Clave y trabajar ellos solos. Alec, Magnus, Simon e Isabelle deben trabajar juntos para salvar a Jace: negociando con la siniestra Reina de las Hadas, las creadoras de las armas solitarias y sin piedad para los Cazadores de Sombras, quienes les dicen que ningún arma en esta tierra puede cortar la unión entre Sebastian y Jace. Su única opción de dejar a Jace libre es desafiar al Cielo y al Infierno - un riesgo que podría reclamar a cualquiera, o todas, sus vidas.

Y deben hacerlo sin Clary. Ya que Clary se ha ido al corazón de la oscuridad, a jugar un juego peligroso absolutamente sola. El precio de perder el juego no es solo el de su propia vida, sino el alma de Jace. Desea hacer cualquier cosa por Jace, ¿pero puede confiar en él? ¿O está verdaderamente perdido? ¿Qué precio es demasiado alto para pagar, incluso por amor?

La oscuridad intenta reclamar a los Cazadores de Sombras en el angustioso quinto libro de Cazadores de Sombras.

Fuente: Pandemonium Club Chile
sábado, 10 de marzo de 2012

PostHeaderIcon Adelanto de CoLS

"Hey, hermanito" Era la voz de Sebastian, flotando debajo de la puerta.¿Está hecho?"
Hubo un largo silencio. A continuación, la respuesta de Jace, extrañamente plana y sin color. "Está hecho."  




¿Qué está hecho? ¿algo bueno, malo?

Fuente: Cassandra Clare


martes, 15 de noviembre de 2011

PostHeaderIcon Todos los adelantos de CoLS

TMI News en español ha hecho un gran trabajo en recopilar los adelantos publicados durante el año. Se las dejo en el blog y al final de la entrada agregué una de las escenas que nos hizo subir la temperatura a ver si la recuerdan...

Recopilación de todos los adelantos del 5to libro de la saga Cazadores de Sombras. Iremos actualizando a medida que se vayan publicando el resto de adelantos. El libro se publica en USA el próximo mes de Mayo de 2012.

¡¡¡ CONTIENE SPOILERS !!!




  • Marzo

1)"Él es un cazador de sombras" dijo Jocelyn. "Su lealtad será para la Clave."
"Él es mi amigo," dijo Magnus fríamente. "Su lealtad es para mí."

2) "Nunca me preocupó" dijo él. "Te quise de todas maneras. Siempre te quise a ti." (JACE)


  • Abril
1) Magnus hizo un suave sonido de satisfacción, y se apoderó de la parte de atrás de la camiseta de Alec.

2) "Has robado un barco," le espetó ella. "¿Qué estoy haciendo contigo, ladrón de barcos lunático?"

3)“Sebastian nunca hace nada solo por diversión”.
Jace cogió las manos de Clary y la empujó hacia él. "Pero yo sí."

  • Mayo:
1)"¿Es feliz él así? ¿Realmente feliz? Y sí lo es, ¿qué estás salvando de él?"

2)"Bueno, hola, Madre," dijo Sebastian con voz como la seda. "¿Sorprendida de verme?"

  • Junio:
1)"Necesito a Jace," dijo Sebastian. "Pero en su corazón, él no es como yo. Pero *tu* sí lo eres."

2)"Eres un Lightwood," dijo ella. “ Tu familia nunca se da por vencida. Sabía que no dejarías que lo que te dije anoche quedara así como estaba.”

3) "Tienes un corazón oscuro en ti, hija de Valentine," dijo él. "Tu solo no lo admitirás. Y si quieres a Jace, mejor acéptalo. Porque ahora él me pertenece."

4) "Yo no doy falsas esperanzas," dijo Izzy, y empujó la botella de tequila lejos de ella. Sus ojos, en Jordan, eran vívidos y oscuros. "Ven aquí, chico lobo."

  • Julio:
1)"Te quiero conmigo," dijo. "Pero quiero que sea tu elección. Una vez vayamos, no habrá vuelta atrás."

2)"Yo conozco sobre los parabatai," dice Magnus, con un enfado y oscuro transfondo en su voz. "He conocido parabatai tan cercanos que casi eran la misma persona; ¿Sabes lo que sucede, cuando uno de ellos muere, al que queda -?”

3) "No te lo tomes a mal, pero hueles como Magnus"

4)Clary subió hasta la caja registradora, y se arrojó desde la cima cuando su arma explotó de luminosidad. Aterrizó sobre el demonio golpeándolo en el suelo. Uno de sus brazos como anguilas la golpeó, y ella lo rebanó como látigos con su cuchilla. Sangre negra salió a borbotones, quemando su piel desnuda por debajo de las muñecas. El demonio la miró con ojos rojos y asustados.
"Para," dijo con un susurro sibilante. "Podría darte todo lo que quisieras -"
"Tengo todo lo que quiero," dijo ella, y bajó su cuchillo serafín. 

5) Escena eliminada:
Simon alucinaba. "¿Magnus?". Una sonrisa.
"Hola, Vampiro Diurno."
"No te ofendas, pero nunca hubiera esperado que me llamaras antes."
"Es apenas una llamada social." Había un sonido de fondo; un murmuro de voces. "Simon, tienes -"
"No, me refiero que no te imaginaba usando el teléfono. Más bien - apareciendo en una explosión de luz."
  • Agosto:
1)"Brujo," dijo él. "Sé quién eres."
Magnus subió las cejas. "¿Lo sabes?"
"Magnus Bane. Destructor del demonio Marabas. Hijo de --"
"Ahora," dijo Magnus, rápidamente. "No hay necesidad de entrar en todo eso."
"Pero la hay." El demonio sonó razonable, incluso divertido. "Si es asistencia infernal la que precisas, ¿porqué no convocas a tu padre?"
Alec miró a Magnus con la boca abierta.

2)Maia estaba esperando en MacCarren Park, en uno de los estrechos caminos espolvoreados con los esqueletos de las hojas caídas. Llevaba una chaqueta de cuero gris y un sombrero de color rosa suave, hundido hasta las orejas, hacia que su cabello se encrespara violentamente escapando en un halo dorado. Saludó con la mano, ya que tentativamente se acercaban a ella, las primeras palabras de su boca fueron: "¿Has oído acerca de Luke?"

Todos asintieron - Sino había dicho a Isabelle y a Jordan lo que sabía sobre el viaje en tren de Luke - ella se puso a caminar junto a Jordan, a su paso por el parque, eran un grupo de cuatro personas en movimiento. Jordan tenía las manos en los bolsillos y estaba hablando en voz baja a Maia, de hombre lobo a hombre lobo.

Simon miró a Isabelle, caminando en silencio junto a él. La débil luz del sol de noviembre había salido detrás de las nubes y destacaba el rojizo de su cabello. Olía a su propio champú de manzana y a un cazador de sombras.

"Entonces," dijo. "¿Quieres que te pregunte por qué te desmayaste en mi cama ayer por la noche cuando llegué a casa, ¿o no?"

"No me desmayé en la cama," dijo, ya que giró a la izquierda de la Avenida de Manhattan. La parada del Tren G estaba allí, y un hombre estaba apoyado en la barandilla, tocando una canción sin melodía en una guitarra. Cruzando la calle había una tienda de Thrifty en el que aún se podía conseguir conos de helado a 50 centavos. "Me desmayé en la sala de estar y Jordan me puso en su habitación."

"¿En serio?"

"Bueno, si no fue Jordan, alguien entró en su casa y me puso en la cama. Personalmente prefiero la teoría de Jordan. Es menos espeluznante."

"No es eso, ¿qué estabas haciendo, borracha, con Jordan? Él no bebe mucho."

"No te imaginas. Tiene un gusto horrible con el tequila."

"Izzy," Simon puso su mano en su muñeca. "Sólo quiero saber por qué viniste."

Ella volvió la cabeza lejos de él, su pelo negro brillante se deslizaba por su espalda. Tenía una pequeña marca en la parte inferior izquierda de la garganta, justo por encima de la clavícula. Se veía vulnerable, de alguna manera. Simon quería sentirla con los dedos, pero mantuvo las manos en los bolsillos.

"Todo apesta," dijo. "Vi a Helen y Aline ayer por la noche. Nos tomamos la cena. Son tan felices, y sigo pensando," se mordió el labio. "Mis padres se están divorciando, eso creo," dijo. "Alec es feliz, pero nunca lo veo. Jace es [censurado, ¡lo siento chicos!]. Max está muerto. Y Clary..."

"Lo entiendo," dijo, con suavidad. "Necesitas a alguien con quien hablar y no podías pensar en nadie más."

"¡No!," dijo Isabelle, la frustración era evidente en su voz. "Quería hablar contigo. Yo siempre... Quiero decir, me gusta hablar contigo. Aunque las cosas no fueran así, lo haría... "Ella lo miró de soslayo. "Quiero decir, aunque siguiéramos saliendo."

"Pero no fue así... Nunca fue serio," dijo Simon con torpeza. "No pensé que tu querías..."

"¿En serio? ¿Quieres que sea en serio?," preguntó Isabelle. Había cierta rigidez en su voz - el orgullo, pensó Simon. Isabelle no era el tipo de chica que daba el primer paso con los chicos. Ella no era la clase de chica que tenía que hacerlo. "¿En serio?".

Isabelle hizo un ruido exasperado.

"Mira, yo no vine la noche anterior, porque eres el número seis en una lista y todos los demás no estaban disponible. Vino porque... Me gustas. Tú me haces sentir mejor. Quizás es algo acerca de tu cara."

"¿Mi cara te hace sentir mejor?" Lo que ella estaba diciendo que era tranquilizador, dulce, confiable, todas esas cosas, cosas que él sabía Clary pensaba de él, cosas que no podía ayudarle a ver en Jace. A Isabelle le gustaban los tipos peligrosos, no tranquilizadores. Tranquilizador como los animales de peluche. ¿Cómo podía ser un vampiro, y no ser sexualmente amenazante? No estaba seguro, pero de alguna manera, lo había logrado.

Se salvó de conversación más a su llegada al apartamento de Magnus, el lobby como siempre, olía como una combinación de orina de gato y la pizza rancia. Simon caminó por las escaleras después de Isabelle - recordando la primera vez que había estado en aquel lugar, aplastó a Izzy y con la secreta esperanza de que Clary se pusiera celosa, no, eso no había funcionado. El apartamento de Magnus había estado lleno de humo de arco iris y subterráneos, ahora, y ahora prestándole atención, era tranquilo y estaba lleno de la luz del sol del mediodía.

Magnus, Jocelyn y Alec estaban sentados alrededor de una mesa rectangular. Magnus tenía en la mano una taza de café, vestía un traje de color verde oscuro con franjas amarillas, su pelo negro era una masa desordenada. Alec parecía... Alec. Alzó las cejas a su hermana cuando ella entró en la habitación, pero no parecía inclinado a matar a nadie.

Pero Jocelyn miró a Simon con los ojos tan penetrantes como si fueran uñas. "¿Dónde está Clary?," preguntó con firmeza.

3)"Entra ahí. Mata a mucha gente. Intenta que no te maten." Consejo de batalla de Jace, Ciudad de las Almas Perdidas.

  • Septiembre: 
1)"Así es como trabajan las hadas, no hacen favores."

2)"Alec no está feliz," dijo Magnus, como si ella no hubiera hablado.
"Claro que no lo está," dijo Isabelle. "Jace -".

"Jace," dijo Magnus, y sus manos se hicieron puños en sus lados. Isabelle se lo quedó mirando. Ella siempre pensó que a él no le importó Jace; le gustaba, incluso, una vez que la cuestión del afecto de Alec había sido sellada. Bien alto, dijo ella:
"Pensé que erais amigos."

"No es eso," dijo Magnus. "Hay algunas personas - gente en el universo que parece estar señalado por el destino. Favores especiales y tormentos especiales. Dios sabe que todos buscamos lo que es bello y roto; yo lo he estado, pero algunas personas no pueden arreglarse. O si puede, es solo con amor y sacrificio tan grande que destruye al donante." Isabelle sacudió la cabeza lentamente. "Me he perdido. Jace es nuestro hermano, pero por Alec -Jace es su parabatai también -"

"Sé sobre parabatai," dijo Magnus, su voz elevándose un tono. "He conocido parabatais tan unidos que eran casi la misma persona; ¿sabes lo que les sucede, al que queda solo?"

"¡Para!" Isabelle se tapó las orejas con sus manos, y las quitó lentamente. "Como te atreves, Magnus Bane," dijo ella. "Como te atreves a hacer ésto peor de lo que es -"

"Isabelle," las manos de Magnus aflojaron, miraba con los ojos muy abiertos, como si su explosión le hubise sorprendido también a él. "Lo siento, a veces... que a pesar de todo tu autocontrol y fuerza, posees la misma vulnerabilidad que Alec."

"No hay nada débil en Alec," dijo Isabelle.

"No," dijo Magnus. "Amar así como eliges, eso requiere fuerza. La cosa es, te quería aquí por él. Hay cosas que no puedo hacer por él, que no puedo darle..." Por un momento Magnus se vio extrañamente vulnerable. "Conoces a Jace desde hace tiempo tanto tiempo como él. Puedes darle amor que yo no puedo. Y te ama."

 "Por supuesto que me quiere. Soy su hermana."

"Amor no es sangre," dijo Magnus, y su voz era amarga. "Pregúntale a Clary."

3)"Por lo que a mi respecta, esto es lo peor que ha pasado desde que descubrí porqué Magnus fue vetado en Perú." Jace

  • Octubre:
1) Alec se quitó los calzoncillos rápidamente y se metió en la cama, esperando no despertar a Magnus. Sin embargo...

2) Escena Eliminada.

Clary negó con la cabeza. "Hay más en la honestidad de... que en una disposición de las palabras. Dicen que las hadas no pueden mentir, pero mentir en sus intenciones, su actitud, su comportamiento -"
"¿Y los humanos no?." La reina deslizó la mirada a través de Clary y Simon. "Este vampiro, este diurno, te trae a todas partes - él es el único cuyo beso no te agrada, aquí en mi corte, ¿no? ¿Te preocupas por él en absoluto, o sólo es la marca de Dios sobre él lo que hace que le lleves contigo, como un escudo? Y tú," añadió, volviéndose hacia Simon,"tú que la amabas, ahora le prestas tu poder nada despreciable para su proyecto de encontrar al que más ama? ¿Dónde está la ventaja para ti?"
Simon se aclaró la garganta. "Tal vez esa es la diferencia entre mi especie y la suya," dijo. "A veces hacemos cosas que no están a nuestro favor."
"Ah," dijo la reina. "La estupidez, quieres decir."
"Yo no lo llamaría así." Clary no podía dejar de estar impresionada .- la última vez que había estado aquí Simon se había sentido demasiado incómodo y fuera de su terreno por decirlo en pocas palabras, pero ahora lo estaba llevando muy bien. "Ahora, ¿quieres que la ____ o no? Tenemos asuntos que atender."
"Podría tomarlo de ti," dijo la reina. "La niña no será difícil de eliminar, y en cuanto a ti, diurno, aquellos que me sirven, me sirven con sus vidas. La fiebre del suicidio podría ser un gran inconveniente a pesar de su maldición." Ella dejó sus ojos sobre él durante largo rato.
"Yo soy la hija adoptiva del miembro del consejo Lucian Graymark," dijo Clary. "Estoy cerca de los Lightwoods en el Instituto. ¿Vale la pena ganarse su enfado y su ira sólo para vengarse de mi por engañarla? Además - siempre he oído que las hadas aprecian la inteligencia. Usted no quiere decir que no se puede apreciar un buen truco, incluso a su propia costa, ¿verdad?."
Clary vio por el estrechamiento de los ojos de la Reina que había jugado duro - tal vez demasiado - en el orgullo de mujer de hadas, pero un momento después, la Reina sonreía, y las criaturas de las paredes gritaron con admiración.
"Jugadora como su padre," dijo, y Clary lo sintió como una patada en el estómago. "Muy bien, ¿Qué le gustaría de mí a cambio de los ____? Voy a decidir si su propuesta merece una negociación."

3)Simon, he estado intentando llamarte pero parece que tu teléfono está apagado. No sé dónde estás ahora mismo. No sé si Clary ya te ha contado lo que ha pasado ésta noche. Pero tengo que ir a casa de Magnus ahora mismo y me gustaría que estuvieras allí. Nunca me asusto pero estoy asustada por Jace. Estoy asustada por mi hermano. Nunca te pido nada, Simon, pero te lo estoy pidiendo ahora. Por favor, ven.
- Isabelle.

  • Noviembre:
"¿Por qué lo hiciste?" Clary preguntó.

"¿Por qué hice qué?"

"Ayudarme ahí detrás."

"Eres mi hermana."

Ella tragó. A la luz de la mañana, la cara de Sebastian tenía algo de color. Tenía quemaduras leves por todo su cuello dónde el icor del demonios le había salpicado. "Nunca te preocupaste de que fuera tu hermana antes."

"¿No lo hice?" Sus ojos la recorrieron de arriba a abajo. "La muerte de nuestro padre," dijo él. "No hay más parientes. Tu y yo, somos los últimos. Los últimos de los Morgensterns. Eres la última que queda cuya sangre corre por mis venas, también. Eres mi última oportunidad."

Y NUESTRO BONUS TRACK PARA RECORDAR AQUELLA ESCENA QUE NOS ENCENDIÓ UN POQUITO

"¿Qué está sucediendo?" Era Jace, habiendo liberado su camino del grupo de bailarines. Más de las cosas relucientes habían caído sobre él, trozos plateados brillando contra el oro de su pelo. "¿Clary?"

"Lo siento," dijo ella, poniéndose en pie. "Me he perdido en la multitud."

"Me he dado cuenta," dijo él. "En un segundo estaba bailando contigo, y en el segundo habías desaparecido y una loba muy persistente estaba intentando deshacer los botones de mis vaqueros." Cogió la mano de Clary, sonando ligeramente en su muñeca con sus dedos. "¿Quieres irte a casa? ¿O bailar un poco más?"

"Bailar un poco más," dijo ella, sin aliento. "¿Te parece bien?"

"Siguid." Sebastian se inclinó hacia atrás, sus manos preparadas detrás de él en el límite de la fuente, su sonrisa como una afilada cuchilla. "No me importa mirar."

Algo brilló a través de la visión de Clary: el recuerdo de una huella de mano ensangrentada. Se había ido tan rápido como había venido y frunció el ceño. La noche era demasiado bonita para pensar en cosas feas. Miró atrás a su hermano por solo un momento antes de que dejara a Jace conducirla de vuelta a través de la multitud hasta su límite, cerca de las sombras, donde la presión de cuerpos era menos agobiante. Otra bola de luz de color explotó en sus cabezas mientras caminaban, dispersando plata, y ella inclinó su cabeza hacia arriba, cogiendo los trozos salados y dulces con su lengua.

Jace se paró y la volvió hacia él. Podía sentir el líquido plateado deslizándose por su cara como lágrimas. Él la atrajo hacia él y las besó, como si estuviera besando lágrimas para quitarlas, y sus labios eran cálidos en su cara y la hizo temblar. Ella alcanzó la cremallera de su chaqueta del ejército, la rasgó hacia abajo, deslizó sus manos dentro y sobre el botón de su camiseta, después debajo del dobladillo, sus uñas arañando suavemente sobre sus costillas. Él se paró y ahuecó la parte de atrás de su cuello con sus manos, apoyándose para susurrarle en el oído. Ninguno de ellos pudo haber dicho si estaban bailando más: la música hipnótica los envolvió, pero Clary apenas se dio cuenta. Una pareja bailando pasó riendo y haciendo un comentario burlón en checho: ella no pudo entenderlo, pero sospechó que se trataba de "cogeros una habitación."

Jace hizo un ruido de impaciencia y después la estaba empujando detrás de él otra vez, a través del final de la multitud y fueron dentro de una de las alcobas oscuras que estaban alineadas en las paredes.

Ésta alcoba era cónica, con un bajo pedestal de piedra en el centro en el cual estaba una estatua de ángel, como de 3 pies de alto. Estaba hecha de basalto negro, pero sus ojos eran de cristal, como ojos de muñeca y sus alas eran plateadas. El suelo era resbaladizo y húmedo. Patinaron a través de ella para llegar hasta la pared, Jace con su espalda contra ésta, y después estaba besándola, magullándose fuerte y con hambre de besos. Probó salado y dulce, también, y gimió mientras ella chupaba el gusto de sus labios. Las manos de ella se enroscaron en su pelo. Era oscuro en toda la alcoba, tan oscuro que el perfil de Jace era de sombras y dorado. Ella apresó los bordes de su chaqueta, sacándoselos de los hombros; se cayó al suelo y la empujó lejos. Las manos de ella subieron por debajo de su camiseta, arañando su espalda, los dedos clavándose en su piel, capas suaves de piel sobre músculo duro.

Jace la besó más fuerte y ella agarró sus hombros mientras él lamía su labio inferior en su boca y la mordía, enviando un shock de placer mezclado con dolor a través de su cuerpo. Se retorció para acercarse más a él y sentir su aliento acelerarse; podía sentir sangre en su boca, sal y calor. Era como si quisieran cortarse el uno al otro, aparte, pensó, para escalar dentro del otro y respirar la respiración del otro y compartir con el otro los latidos de corazón, incluso si los mataba a ambos. Había sangre debajo de sus uñas dónde había arañado la espalda de él.

Jace la presionó hacia adelante, llevándolos a ambos alrededor para que ella estuviera entre su cuerpo y la pared. Mientra se giraban, él rozó el borde la estatua del ángel, derribándolo al suelo y destrozándolo además en una nube de polvo de mármol. Él se rió y se tió al suelo delante ella de rodillas entre los restos de la estatua rota. Ella lo miró, aturdida por como pasó las manos por sus botas, con las piernas desnudas, con el encaje que bordeaba la parte inferior de su vestido deslizándolo. Ella contuvo el aliento, mientras sus manos se escaparon como el agua sobre la seda, hasta la cintura, para sujetar sus caderas, dejando vetas de plata en la seda.

"¿Qué estás haciendo?," susurró. "¿Jace?"

Él la miró. La luz peculiar en el club volvió sus ojos en una gran variedad de colores fracturados. Su sonrisa era malvada. "Puedes decirme que pare cuando quieras,"dijo. "Pero no lo harás."

"Jace.." Sus manos en las capas de seda de su vestido, arrastrando el borde, y se inclinó para besar sus piernas, la piel desnuda, donde terminó en sus botas, sus rodillas (¿Quién hubiera dicho que las rodillas eran tan sensibles?) Y más arriba, donde nadie jamás la había besado antes. Los besos eran suaves, y aún cuando su cuerpo se tensó que quería que le dijera que necesitaba más, pero no sabía qué, no sabía exactamente qué necesitaba, pero no importaba porque él parecía saberlo. Ella dejó caer la cabeza contra la pared, medio cerrando los ojos, solo oía el latido de su corazón como un tambor en sus oídos, y más y más fuerte aún.

Contenido extra de Contenido de CoLS (Dirty Sexy Club Scene)






lunes, 14 de noviembre de 2011

PostHeaderIcon Fragmentos de Principe Mecanico

Mundie Moms ha estado publicando algunos adelantos de Principe Mecanico para celebrar el lanzamiento del libro en USA. Gracias a Cazadores de Sombras Mexico los tenemos en el blog:

Sus ojos se oscurecieron, y se alejo de ella. "Ni siquiera puedes imaginar lo que puedo querer" dijo en un susurro. "Estoy demaciado vivo, demaciado sano" "No" Sin pensarlo lo tomo del brazo. Él se puso rígido. "James, eso no es lo que quería decir" Coloco sus dedos alrededor de su mano, la cual estaba en su brazo. Su propia cicatriz su piel, tan caliente como el fuego. Y entonces él le dio la vuelta y la atrajo hacia él.

"No puedo asegurate nada de lo que siente Tessa. Por si no te has dado cuenta, es una chica demaciado independiente. Pero tú tienes tantas posibilidades de ganarte su amor como las tiene cualquier hombre...." (Charla entre Magnus y Will)

"Ella sintió su respiración. 'Tess' dijo. 'Tess, mírame' Ella levantó los ojos hacia él, poco dispuesta de forma lenta, preparada para recibir su enfado o frialdad, pero sus ojos estaban fijos en ella, sus ojos azules, oscuros, sombríos bajo sus espesas pestañas negras, estaban despojados de toda su usual distancia y frialdad. Estaban tan claros como el cristal y llenos de deseo. Y algo más que deseo, una ternura que nunca había visto antes en él, y nunca habría asociado con Will Herondale. Eso, más que cualquier otra cosa, hizo que dejara protestar cuano él levanto sus manos y metódicamente comenzó a quitarle las horquillas del cabello, una por una.

"Él se inclinó hacia ella; sus bocas se volvieron a encontrar, y el shock de la sensación fue tan fuerte, tan abrumador, que ella cerró los ojos apegandose a eso como si se pudiera ocultar en la oscuridad. Él murmuró y la pego contra él."
lunes, 7 de noviembre de 2011

PostHeaderIcon Avance de Príncipe Mecánico por Mundie Moms

Les dejo este avance de Principe Mecanico publicado por una de las personas que ya recibieron su ejemplar de regalo ^_^


Los ojos de él se oscurecieron, y se empezó a alejar de ella. "Ni siquiera puedes creer que podría quererte," dijo en un medio susurro. "Que estoy lo suficientemente vivo, lo suficiente sano -".

"No-" Sin pensar, ella se cogió a su brazo. Él se puso tenso. "James, eso no era para nada lo que quería decir -"

Él enroscó sus dedos alrededor de la mano de ella dónde reposaba en su brazo. Su propia piel quemaba la de ella, tan caliente como el fuego. Y luego se giró hacia ella y la atrajo hacia él.


Príncipe Mecánico, pagina 201.

domingo, 6 de noviembre de 2011

PostHeaderIcon Nuevo adelanto de CoLS (emocionante D:)

SPOILERS!!!!

Cassie nos regaló un nuevo adelanto de CoLS con el que muchos quedarán diciendo  :O , WTF??? , OMFG!!! , D: o un simple "he muerto" lean y sabrán a qué me refiero.


-¿Por qué lo hiciste? -Preguntó Clary.
-¿Por qué lo hice, ¿qué?
-Ayúdame a volver allí.
-Tú eres mi hermana.
Ella tragó. En la luz de la mañana, en la cara de Sebastián había un poco de color. Había quemaduras leves a lo largo de su cuello, donde el licor del demonio le había salpicado.
-Nunca te importó que yo fuera su hermana, antes.
-¿No?- Movió sus ojos negros hacia arriba y abajo de ella. -Nuestro padre está muerto - dijo. -No hay otros parientes. Tú y yo, somos los últimos. Los últimos de los Morgensterns. Tú eres la única que queda cuya sangre corre por mis venas, también. Tú eres mi última oportunidad.


D: QUE QUISO DECIR CON ESO MUEROOOO!!!
miércoles, 2 de noviembre de 2011

PostHeaderIcon Adelanto de Principe Mecanico para Noviembre

Aqui les dejo el adelanto de principe mecanico para Noviembre, lo podemos ver en un comic...

Cassie:

En formato de novela gráfica. Spoilers (por supuesto) y el sujeto verde es (da la vuelta si tu deseas no saber nada) Ragnor Fell. Nunca lo imagine a él tan adorable, pero este es él imaginado por Street- Angel, uno de mis fanartistas favoritos. En algún punto en medio del libro:

Ragnor Fell: ¿Tú eres la cambia forma, cierto? Magnus Bane me habló de ti. Ninguna marca en ti, dicen.
Tessa Gray: No, ninguna marca.
Ragnor Fell: Supongo que ellos buscaron en todas partes.
Jessamine: Estoy segura de que Will trato
Charlotte: ¡JESSAMINE!

martes, 18 de octubre de 2011

PostHeaderIcon Adelanto de Ciudad de Almas Perdidas

Cassie ha compartido un nuevo adelanto de CoLS, al parecer los fans manifestaron su descontento por el adelanto anterior ya que era muy breve...
Me han dicho que mi anterior adelanto de Alec era "demasiado corto", así que pensé en otro adelanto para COLS de octubre, con una pista acerca de una pareja que no recibe mucha atención: Simon and Isabelle.

Aquí les dejo el adelanto...

Simon, he estado intentando llamarte pero parece que tu teléfono está apagado. No sé dónde estás ahora mismo. No sé si Clary ya te ha contado lo que ha pasado ésta noche. Pero tengo que ir a casa de Magnus ahora mismo y me gustaría que estuvieras allí. Nunca me asusto pero estoy asustada por Jace. Estoy asustada por mi hermano. Nunca te pido nada, Simon, pero te lo estoy pidiendo ahora. Por favor, ven.
- Isabelle.
Fuente: The Mortal Instruments News
miércoles, 5 de octubre de 2011

PostHeaderIcon Adelanto de "Príncipe Mecánico" para Octubre

Al fin consegui la traduccion del adelanto de Octubre para Principe Mecanico, nuevamente gracias a las chicas de Pandemonium Club Chile... (creo que necesito urgentemente clases intensivas de ingles :S)

Foto ilustrada por Charlotte Matthy  para Cassie.

Adelanto de Príncipe Mecánico

Las voces que se oían eran claramente de los hermanos Lightwood. Tessa reconoció la voz más baja y dura de Gideon cuando dijo, "Habrá un momento de ajuste de cuentas, Gabriel. Puedes depender de ello. Lo que importará es que nos encontramos cuando llegue."

Gabriel contestó, en su voz tensa, "Vamos a estar de lado de Padre, por supuesto. ¿Dónde sino?"

"No lo sabes todo sobre él, Gabriel. No sabes todo lo que ha hecho."

Se hizo un silencio a través del cuál Tessa casi pudo oír el mal humor de Gabriel. Al final dijo, "Si desprecias tanto a Padre, ¿por qué volviste de España?"

Gideon respondió, sonando exasperado, "He vuelto por tí -"

Sophie y Tessa estuvieron escondidas detrás de la puerta, con las orejas contra la madera; en ése momento, la puerta se movió, y se abrió. Ambas se enderezaron rápidamente esperando que no hubiera evidencias en sus rostros de que estuvieron escuchando.

Gabriel y Gideon se encontraban en una mancha de luz en el centro de la sala, uno frente al otro. Tessa se dio cuenta de algo que no había notado antes: Gabriel, a pesar de ser el hermano más joven, era más alto que Gideon por algunos centímetros. Gideon era más musculoso, con hombros más amplios. Barrió la mano por su pelo rubio, asintiendo brevemente con la cabeza hacia las chicas, ya que habían aparecido en la puerta. "Buenos días, señorita Collins, señorita Gray."
domingo, 4 de septiembre de 2011

PostHeaderIcon Adelanto de Príncipe Mecánico de Septiembre

Cassandra ha compartido el adelanto del mes de Septiembre del segundo libro de la saga Los Orígenes: Príncipe Mecánico, así que sino te has leído Ángel Mecánico, por favor no sigas leyendo.
 AVISO: Contiene SPOILERS

 


"¿Debe estar él aquí?" Gabriel gruñó a Tessa la segunda vez que casi dejó caer el cuchillo mientras se lo entregaba a ella. Puso una mano sobre su hombro, mostrándole la visión de la línea del objetivo, un círculo negro dibujado en la pared. Ella sabía lo mucho que él preferiría que ella estuviera apuntando a Will. "¿No puedes decirle que se vaya?"

"Ahora, ¿por qué iba a hacer eso?", preguntó Tessa razonable. "Will es mi amigo, y tu eres alguien que ni siquiera me gusta."

Ella tiró el cuchillo. El cual no tocó el objetivo por varios metros, golpeando bajo en la pared cerca del suelo.

"No, sigues ponderando el punto demasiado, y qué quieres decir, ¿con que yo no te gusto?", exigió Gabriel.

Fuente: Cassandra Clare

alice Cassandra Clare es el pseudónimo de la autora de la popular trilogía de literatura juvenil Cazadores de sombras. Clare nació en Teherán, Irán, aunque sus padres son estadounidenses. Ha vivido en Francia, Inglaterra y Suiza durante su infancia, trasladándose posteriormente a Los Angeles y Nueva York, donde ha desempeñado diversos trabajos en revistas y tabloides. Clare empezó a escribir Ciudad de hueso (City of Bones), la primera de las novelas de Cazadores de sombras, en 2004, inspirada en Manhattan. Antes de convertirse en novelista de éxito ella publicó una gran cantidad de “fan fiction” bajo el pseudónimo de Cassandra Claire, firmando obras inspiradas en Harry Potter y El Señor de los Anillos que fueron alabadas por la crítica.

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